domingo, 19 de mayo de 2013

LOS PILARES DE LA TRANSFORMACIÓN EDUCATIVA EN EL SIGLO XXI


  
PISTAS PARA EL CAMBIO EN LA ESCUELA 

El informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, presidida por Jacques Delors y denominada La educación encierra un tesoro, en un canto a la misión de la educación en el mundo de hoy, comienza así:
   
“Frente a los numerosos desafíos del porvenir, la educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad, y justicia social. Al concluir sus labores, la Comisión desea por tanto afirmar su convicción respecto a la función social de la educación en el desarrollo continuo de la persona y las sociedades, no como un remedio milagroso _ el “Ábrete Sésamo” de un mundo que ha llegado a la realización de todos estos ideales _ sino como una vía, ciertamente entre otras pero más que otras, al servicio del desarrollo humano más armonioso, más genuino, para hacer retroceder la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones, las guerras, etc.”.
  
En el marco de la educación para toda la vida como llave de acceso al siglo XXI, se sintetizan con gran maestría las bases de la transformación educativa traducidas en cuatro pilares:
   

1. APRENDER A CONOCER

2. APRENDER A HACER

3. APRENDER A VIVIR JUNTOS

4. APRENDER A SER.
  1. APRENDER A CONOCER: Es requisito de la enseñanza actual propiciar menos la adquisición de conocimientos clasificados, elaborados y codificados que el dominio de los instrumentos del mismo saber. Lo efímero de la información actual, la vertiginosidad de los cambios, la velocidad de la producción del conocimiento, el manejo de diferentes lenguajes y tecnologías, imponen una educación básica que dote a la persona de un repertorio de instrumentos que les permita comprender el mundo, las facetas del entorno, utilizar esos lenguajes, desarrollar el pensamiento sistémico complejo e interrelacionado, la capacidad de abstracción, una mente curiosa y creativa, el discernimiento de información estratégica. Internalizar estrategias personales para acceder al conocimiento, elaborarlo, criticarlo y producirlo, dota a la persona de autonomía para continuar aprendiendo durante toda la vida; en suma, aprender a aprender para aprovechar las posibilidades que ofrece el medio a lo largo de la vida.

2. APRENDER A HACER: Aprender a realizar y a conocer son indisociables. No basta en el mundo de hoy con saber, es necesario que el conocimiento pueda ponerse en acción en situaciones concretas. Para ello, la educación debe desarrollar aptitudes y competencias que permitan desempeñarse en el mundo del trabajo, resolver problemas, trabajar en equipos, organizar y gestionar iniciativas utilizando los códigos de la modernidad.

3. APRENDER A VIVIR JUNTOS: La Comisión pone el acento en este pilar aun sin descuidar los otros, ya que de alguna forma proporciona los elementos para aprender a vivir juntos. En la actualidad, la violencia, la autodestrucción las situaciones de riesgo están potenciadas por la atmósfera competitiva basada en lo económico y por los medios masivos de comunicación.

La educación de este siglo necesariamente debe dirigirse a enseñar a:
    tomar conciencia de la diversidad y de la interdependencia entre las personas
 descubrirse a uno mismo
 ponerse en el lugar de otros y comprenderlos
 superar el individualismo, propiciando el diálogo, la cooperación, la solidaridad
 solucionar conflictos de manera no adversarial
 relacionarse con uno mismo y con los otros
 llevar adelante objetivos y proyectos comunes
  

"Se trata de aprender a vivir juntos conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad y, a partir de allí, crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos comunes o la solución inteligente y pacifica de los inevitables conflictos, gracias justamente a esta comprensión de que las relaciones de interdependencia son cada vez mayores y a un análisis compartido de los riesgos y retos del futuro. Una utopía pensarán, pero una utopía necesaria, una utopía esencial para salir del peligroso ciclo alimentado por el cinismo o la resignación”.
Jacques Delors 
  
4. APRENDER A SER:


“Se avanza en el saber pero la sabiduría languidece”

La educación debe desarrollar a la persona integralmente, puesto que el siglo XXI nos exige mayor autonomía y capacidad de juicio junto con el fortalecimiento de la responsabilidad personal en la realización del destino colectivo. Para ello, debe explorar y explotar los talentos “que como tesoros están encerrados en el fondo de cada persona”. Citemos, sin ser exhaustivos: la memoria, el raciocinio, la imaginación, las aptitudes físicas, la sensibilidad, las emociones, la espiritualidad, el sentido estético, la comunicación con los demás, la responsabilidad individual, el pensamiento propio y autónomo. Todo ello confirma la necesidad de comprenderse mejor a uno mismo, favoreciendo la propia personalidad.

En síntesis: el cambio en la educación apunta a preparar personas capaces de vivir no ya en una sociedad determinada, sino con fuerza intelectual permanente que le permitan comprender el mundo, con libertad de pensamiento, de juicio, de sentimiento y de imaginación como:
    modo de defensa frente a un sistema alienante y hostil y a los distintos flagelos de la violencia y
 única forma de seguir siendo artífices del futuro.
  
“Estamos en un momento en el cual la pregunta por los desafíos de la educación, significa preguntarse por los desafíos de la sociedad. O, por decirlo en forma más correcta, los desafíos de la sociedad pasan mucho más que en el pasado por la educación. No es causal, por ello, que la educación vuelva a ser un motivo de preocupación no sólo para los padres de familia y educadores, sino para el conjunto de la sociedad y, en particular, para los dirigentes políticos y sindicales, para los empresarios y para los intelectuales en general.”.

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